24 horas en Asís, Italia

Esta pequeña ciudad amurallada, localizada en el centro de Italia, es un destino muy popular entre los peregrinos, pues ahí nació y murió el santo Francisco de Asís. Pero más allá de su lado espiritual, también sobresale por su peculiar arquitectura medieval, de piedras rosas y callecitas empinadas, y por su cercanía con Roma y Florencia, por lo que es perfecta para una escapada.

Viaja con nosotros en este tour que pasa por la ciudad de Asís.

Foto por Shutterstock

Mañana
Apenas llegues a la ciudad, tienes dos opciones. Si te sientes con ánimos de caminar y meditar, puedes emprender un hiking en medio de la naturaleza hacia el Monte Subasio y obtener una vista panorámica de la región de Umbría y de la ciudad de Asís. Si prefieres algo más tranquilo, la opción es dirigirte hacia la Rocca Maggiore, una gran fortaleza medieval encargada de proteger la ciudad desde 1173. La mejor opción es recorrerla a pie desde la Porta Perlici. 

Tarde
Agenda apretada, pero el descanso vendrá después. Aprovecha antes de que se vaya el sol para darte una vuelta por el MUMA (Museo Missionario Indios), un museo interactivo dedicado a la expedición de los misioneros capuchinos en el Amazonas. Después de una buena dosis de historia, es hora de explorar la Basílica de San Francisco de Asís, el emblema de la ciudad. Construida en el siglo XIII —y muestra temprana del gótico italiano—, es patrimonio de la humanidad. Fue edificada tres años después de la muerte de san Francisco y ahí descansan sus restos. No te puedes perder la nave central, los frescos de Giotto y el rosetón que custodia la fachada de la basílica.

Foto por Shutterstock

Noche
Después de un día muy activo seguramente el hambre comenzará hacer de las suyas, y qué mejor pretexto para dirigirte a la hermosa plaza medieval Piazza del Comune, considerada como una de las mejores conservadas en toda Italia. Aquí puedes aprovechar para descansar, tomar un buen vino, comer un gelato o zamparte un delicioso tortino di patate: el platillo típico de la zona, un pastel con papas, lentejas y trufa blanca. Pero si buscas una recomendación más específica para comer no dudes en ir a la Trattoria Degli Umbli, donde la lasaña y la ternera se llevan los honores. Otro de nuestros favoritos es la Taverna dei Consoli, con sus gnocchis de papa y los ravioles al tartufo.

 

Brenda Béjar Kleiman

Brenda Béjar Kleiman

Es editora, traductora y correctora de estilo. Su trayectoria en el mundo de los viajes comenzó como adolescente mochilera. Desde ahí prometió nunca volver a viajar sin maleta de rueditas y lo ha cumplido.

Deja un comentario