Barcelona es una ciudad con muchísimos atractivos, tanto arquitectónicos como gastronómicos y musicales. Explorarla puede tomar varios días, pero si solo tienes 24 horas, también es posible priorizar y conocer lo mejor que tiene para ofrecer.

Foto por Erwan Hesry en Unsplash

 
Mañana
Llénate de energía para tu larga jornada con un cortado y un bocadillo: un básico que puedes encontrar en cualquier café. Un clásico es el Cal Marius, y lo mejor es que queda muy cerca de la Sagrada Familia. Si tienes un paladar más dulce, unos churros y un chocolate caliente en la famosa Granja Dulcinea es tu opción. Ahora sí, comienza tu día en el parque Güell. Si vas temprano, todavía no estará tan lleno y podrás tomar muy buenas fotos. Recorrerlo entero puede tomarte hasta tres horas. Tanto el parque Güell como la Sagrada Familia son atractivos en los que se hacen largas filas, por lo que la mejor opción es apartar con anterioridad las entradas.

Foto por Daniel Corneschi en Unsplash

 
Tarde
Si ya comenzó a darte hambre otra vez, camina por todo el paseo de Gracia, una de las avenidas principales, hasta llegar  al mercado La Boquería, donde hay puestos que ofrecen fruta de temporada y deliciosas tapas. En el camino pasarás por la famosa Casa Batlló, otra de las obras maestras de Gaudí. Termina la tarde perdiéndote entre las callecitas y plazas del barrio Gótico, el lugar perfecto para terminar de sentir la vibra barcelonesa y comprar un par de souvenirs. Ahí también está la catedral de la ciudad. Si todavía no te alcanza la noche, date una vuelta por el parque de la Ciudadela. El punto más bonito es la Plaça de Joan Fiveller. Antes de cenar, toma un trago en alguno de los muchos rooftop bars. 

Foto por Anastasiia Tarasova en Unsplash

 
Noche
En Barcelona se cena tarde y se baila hasta el amanecer. Te sugerimos pasar la noche en el barrio Sant Pere, muy cerca del parque. Uno de sus atractivos arquitectónicos es la Basílica de Santa Maria del Mar, que vale la pena visitar, pero también puedes solo perderte en los callejones y encontrar algún lugar para cenar. Si todavía te queda energía, la vida nocturna de la ciudad es legendaria: el ambiente empieza alrededor de la madrugada y termina cuando sale el sol. Hay discotecas para todos los gustos, pero recomendamos Razzmatazz si prefieres lo más urbano y underground o La Terrrazza para presumir que bailaste al aire libre en un castillo.

Brenda Béjar Kleiman

Brenda Béjar Kleiman

Es editora, traductora y correctora de estilo. Su trayectoria en el mundo de los viajes comenzó como adolescente mochilera. Desde ahí prometió nunca volver a viajar sin maleta de rueditas y lo ha cumplido.