Comida callejera que tienes que probar en Tailandia

Imagínate este escenario: te encuentras caminando por un mercado nocturno en Bangkok, hipnotizado por los aromas que surgen de los puestos de comida pero confundido acerca de qué probar… Para que no te suceda lo anterior hemos elegido cinco platillos imperdibles que concentran mucho del sabor y explosividad de la cocina popular de Tailandia.

Foto por Peter Hershey en Unsplash

Guay teow
Que su nombre en tailandés no te espante: se trata simplemente del plato de noodles tradicional, ya sea que venga acompañado con caldo y carnes de res, pollo o cerdo. Lo que no varía es la elaboración de los fideos, generalmente planos y hechos de arroz o huevo, muy al estilo ancestral chino. Te lo vas a encontrar servido de muchas formas y presentaciones, dependiendo de la región donde lo consumas, aunque se suele condimentar en todo el país con un poco de chile, jugo de limón y un toque de azúcar, lo cual le añade el típico toque agridulce que esperas saborear.

Som tam
Esta delicia no es apta para quienes no son fans de las revolturas, pues consiste en una mezcla de papaya verde rallada; zanahorias y tomates en trozos; cacahuates pelados y camarones deshidratados, todo integrado dentro de un mortero con chiles, azúcar, jugo de limón y caldo de pescado. Sí, sabemos que descrito de esa forma no suena tan apetitoso, pero créenos que te va a gustar: el choque de texturas suaves y crujientes, así como el vaivén de sabores ácidos, dulces y salados completan un platillo que define muy bien la osadía thai.

Pad si-io
Se le considera la preparación callejera por excelencia de Tailandia, porque además de ser sabrosa y económica es muy reconfortante; cómo no va a serlo si su nombre en la lengua local delata que sus ingredientes van fritos en salsa de soya clara y oscura, algo típico del sudeste asiático. ¿Qué más lleva el pad si-io? Normalmente lo integran fideos de arroz planos y anchos; brócoli chino gai-lan en trozos; un poco de huevo; ajo y finas tiras de carne de cerdo o res. Como habrás notado, aquí el chile brilla por su ausencia, aunque siempre podrás pedirle al vendedor que le agregue un toque picante por si echas de menos la sensación.

Foto por Fancycrave en Unsplash

Kai jeow
Otra creación muy popular, sencilla y de potente sabor, la cual los poco imaginativos apodan «el omelette tailandés». Sí, el plato es básicamente una tortilla de huevo frito, pero las diferencias consisten en que esta versión es más inflada y dorada en la superficie; además va condimentada con chiles picados, algo de cebolla, echalotes y salsa de pescado que, como podrás notar, es un ingrediente imprescindible para la gastronomía del país. Accesible a todas horas del día, se le suele acompañar con una buena porción de arroz blanco.

Khao niew ma muang
Para cerrar este menú callejero te traemos un postre, cuya sabrosura radica en la simpleza de su preparación e ingredientes: rebanadas de mango, arroz blanco glutinoso, leche de coco y un poco de azúcar de caña o palma. Mientras observas cómo preparan tu porción notarás que la clave está en bañar el arroz con la leche de coco, así se obtiene una mixtura suave pero bien diferenciada por la rugosidad del arroz. Al añadírsele mango, el postre adquiere dulzor, acidez y frescor, algo muy necesario durante los meses en que esta fruta suele cultivarse, abril y mayo.

Arturo Torres Landa

Arturo Torres Landa

Escribe y hace fotos para distintas publicaciones de viajes, gracias a lo cual se ha ganado cierta reputación de “doctor vacacional” entre sus amigos: siempre cuenta con destinos y experiencias para recetar.

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