¿Estás por hacer un viaje un tanto largo y no sabes si llevar una maleta con rueditas o una backpack? No es una decisión fácil. Dependiendo del destino y el tipo de travesía, una puede ser más funcional que la otra.

Foto por Nguyen Le Viet Anh en Unsplash

 
Si tu viaje involucra largas caminatas en la naturaleza para después acampar en algún lado, te conviene llevar tu equipaje en la espalda. Lo mismo si vas a tener “enemil” traslados en distintos métodos de transporte (¿qué tal esa unidad de medida?).
Pero su tu viaje va a ser totalmente estático o muy citadino, lo más cómodo es una maleta de rueditas. Valora las circunstancias y decide qué es lo mejor para ti.  Acá algunas ventajas y desventajas de ambas opciones para ayudarte con la decisión. Por ponernos filosóficos: cargar o arrastrar… esa es la cuestión.
Los pros de viajar con una mochila en la espalda

  1. Ahorras tiempo en aeropuertos. Casi siempre la puedes llevar contigo en cabina, por lo que no tendrás que esperar en los carruseles de los aeropuertos. Lo mismo con la documentada. En la mayoría de los países tendrás pase directo.
  2. Facilita los traslados. Subirte al metro, bajarte del metro, subirte al tren, bajarte del tren… ni sentirás el ajetreo con una mochila, solo ten cuidado de tu nuevas dimensiones para no golpear a la gente que está a tu alrededor (consejo basado en una historia verídica).
  3. También las caminatas. Seamos honestos: nadie se ha sumergido a lo más recóndito de la montaña o la selva arrastrando una maleta de rueditas. Ten en cuenta estos si visitas un destino de aventura o estás por hacer un peregrinaje.

Los contras de viajar con una mochila en la espalda

  1. Dolor de espalda. No subestimes el peso de las mochilas. Por más ligerita que esté, después de un rato de caminar con ella a cuestas comenzarás a preguntarte si ese par extra de zapatos era taaaan necesario. La verdad es que no tanto.
  2. Falta de espacio. Casi todas las maletas de rueditas son expandibles. Las backpacks no tanto. Si llegaras a comprar algo en tu viaje, tu mejor alternativa será hacer todo churrito y abarrotarla lo más que puedas. Tus cosas se podrían maltratar.
  3. Caos a la hora de buscar algo. ¿De pronto te dio frío y tu chamarra está hasta el fondo? A sacar todo para encontrarla. Por su forma de embutido, las mochilas de espalda suelen complicar la desempacada, así que tienes que ser bastante estratégico en tu acomodo.

 

Brenda Béjar Kleiman

Brenda Béjar Kleiman

Es editora, traductora y correctora de estilo. Su trayectoria en el mundo de los viajes comenzó como adolescente mochilera. Desde ahí prometió nunca volver a viajar sin maleta de rueditas y lo ha cumplido.