Alejarte de casa sin acompañante puede ser una experiencia sumamente enriquecedora, aunque tampoco está exenta de ciertos momentos de estrés. Conocedores de ello, hemos armado esta lista con los pros y contras de hacerte a la mar contigo como único tripulante del barco:

Foto por Joshua Earle en Unsplash

Pros de viajar solo:

  • Nuestro favorito: ¡puedes hacer nuevos amigos! Cualquiera que haya viajado solo podrá contarte sobre las grandes amistades que conoció en su hostal o uniéndose a algún grupo en un punto turístico. Sin las dinámicas rutinarias que tenemos con nuestros amigos y familiares, romper el hielo con desconocidos es más sencillo y enriquecedor.
  • ¡Serás completamente libre! No tendrás que consultar o negociar con nadie las actividades a realizar. Tendrás todo el poder decisión para dedicarle todo tu tiempo a lo que más te gusta. Nada como poder romper las barreras del idioma y aprender algunas frases en una lengua ajena, ya sea para saludar o solicitar un servicio.
  • Harás algo diferente. Es una gran oportunidad para salir de tu zona de confort y aprender a tomar decisiones, pues enfrentar a solas las vicisitudes del viaje (nos encanta esa palabra…) ayuda a formar un carácter.
  • Obtendrás una nueva forma de ver las cosas. ¿Eres del tipo introspectivo? Viajar solo te encantará porque tendrás mucho chance de saborear y reflexionar cada experiencia sin compañía o ruido indeseados. Regresarás a casa con una visión más amplia sobre el mundo y con nuevos aprendizajes acerca de ti y de lo que puedes lograr.

Contras de viajar solo:

  • ¿Y ahora quién podrá defenderte? Es divertidísimo compartir vivencias de viaje con las personas que más quieres, algo que estando a solas es prácticamente imposible. Si se llegara a presentar algún inconveniente no tendrás a tu lado quien pueda asesorarte o ayudarte.
  • ¡No te la puedes pasar haciéndote selfies! ¿Cuántas panorámicas más piensas tomar? Hay escenarios que irremediablemente requieren que otro ser humano tome tu cámara o tu celular para retratarte de forma adecuada.
  • Conocerás un lado no tan padre de ti. Puede sonar raro, pero estar lejos y a solas te enfrentará con tus propios vicios y defectos. Un ejemplo: si estás de mal humor, el único afectado por tus enojos y berrinches ¡serás tú mismo! Hacer un viaje taaaan a tu modo puede privarte de vivir otras experiencias increíbles fuera tu radar de gustos e intereses.
  • Te enfrentarás a situaciones inesperadas. Está feo pero es una realidad: hay sitios que, por diversos factores, pueden resultar peligrosos para los viajeros en solitario. La unión hace la fuerza. Contar con un par de ojos y manos extra para cuidar y transportar tus pertenencias es una delicia.

¿Logramos aligerarte ese peso? Si aún estás indeciso sobre lanzarte a una aventura en solitario, te recomendamos hacerte las siguientes preguntas: “¿Qué tipo de viajero soy y cuáles son los escenarios que estoy dispuesto a enfrentar sin alguien a mi lado?”.
Con suerte y echándole un poco de coco, obtendrás la respuesta correcta que te acercará cada vez más a ese viaje soñado.

Brenda Béjar Kleiman

Brenda Béjar Kleiman

Es editora, traductora y correctora de estilo. Su trayectoria en el mundo de los viajes comenzó como adolescente mochilera. Desde ahí prometió nunca volver a viajar sin maleta de rueditas y lo ha cumplido.