Todo lo que debes saber sobre el Niágara

Sácale todo el provecho a este popular destino de novios y lunamieleros: aquí te decimos cómo convertir una típica escapada turística en una experiencia de auténticos viajeros.

Foto por Kalen Emsley en Unsplash

¿Dónde se encuentra?
Si bien la palabra «Niágara» ha cobrado fama a causa de la cataratas, en realidad se trata del río de 56 kilómetros de largo que une al lago Ontario con el lago Erie. Este caudaloso cuerpo de agua se encuentra entre el estado americano de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario, con lo cual funge como frontera internacional. En cuanto a las Cataratas del Niágara, en realidad están formadas por tres caídas de agua, dos del lado americano y una del lado canadiense.

¿Cómo llegar?
Si quieres arribar a las Cataratas desde suelo estadounidense debes dirigirte 27 kilómetros al noroeste desde la ciudad de Búfalo, Nueva York. En cambio, si estás en territorio de Canadá, lo mejor será partir de Toronto hacia el sur; el trayecto tiene una longitud aproximada de 121 kilómetros y llegar a la base de las cataratas te llevará cerca de una hora.

¿De qué lado ir?
Sin duda, la catarata más espectacular es la canadiense, llamada The Horseshoe por su forma de herradura casi perfecta: tiene 51 metros de alto y casi un kilómetro de ancho. Además de por su belleza, acceder a esta catarata es la recomendación porque el aeropuerto internacional más cercano es justamente el de Toronto. Una vez en la capital de Ontario no te será complicado conseguir un tour de un día hacia esta maravilla natural. Frente a The Horseshoe también podrás divisar las cataratas del costado estadounidense, conocidas como The American y Bridal Veil Falls, menores en tamaño y caudal pero no por ello menos impresionantes.

¿Cuánto tiempo conviene quedarme?
Evidentemente todo depende de cuánto tiempo dispongas, aunque la mayoría de los viajeros suele dedicarle un día a este destino. Las principales actividades a realizar son contemplar las cataratas desde el mirador escénico y subir a un bote (el Hornblower parte de Canadá, mientras que el Maid of the Mist lo hace desde Estados Unidos) que te lleve a presenciar la caída de agua desde la superficie del río, una experiencia estremecedora. Si quieres llevártela con calma, te sugerimos quedarte un día y medio.

¿Cuál es el mejor itinerario?
Primero reserva asientos en el restaurante giratorio de The Skylon, una torre de 158 metros que domina el paisaje del Niágara, ¡la vista te encantará! 
Después de la comida, dedícale toda una tarde (o también la mañana siguiente) a recorrer Niágara-on-the-Lake, un encantador poblado a pasos de las cataratas. Además de caminar entre casitas de cuento y tiendas de recuerdos, podrás conocer la capilla Living Water Wayside (considerada la más pequeña del mundo) o incluso beber los ice-wines que la región produce en alguna de sus bodegas. Por la noche, regresa a la orilla del río Niágara para presenciar el show de luces que se despliega sobre las aguas siempre retumbantes de las cataratas.

Dónde quedarse
Quienes prefieran hospedarse en cadenas internacionales se sentirán muy a gusto en el hotel Marriott Fallsview Hotel & Spa, el cual cuenta con habitaciones frente a las cataratas The Horseshoe: mejor vista, imposible. Otras buenas alternativas son el Hilton Hotel and Suites y el hotel Sheraton On The Falls, igualmente dotados con cuartos con ventanal hacia las cataratas.
¿Traes ganas y presupuesto para pernoctar en un hotelito boutique? Opta entonces por Harbour House, instalado en una típica casona victoriana, o The Charles Hotel, igualmente elegante. Ahora que si quieres gozar de viñedos, jardines florales y lujo del siglo XIX, hospédate en Riverbend, que conjuga todo lo anterior.

Arturo Torres Landa

Arturo Torres Landa

Escribe y hace fotos para distintas publicaciones de viajes, gracias a lo cual se ha ganado cierta reputación de “doctor vacacional” entre sus amigos: siempre cuenta con destinos y experiencias para recetar.

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